Lo que de niña anide tu vida
En el encanto de acunado sueño,
Relumbre siempre con pasión, querida,
Y has de lograr un porvenir risueño.
No sepas de la vida solo ensueño,
Como ilusión a todos repartida,
Y sí como el encanto navideño
Que alegremente ya te dio acogida.
Viviendo en Dios, almita amanecida,
Se agrandará tu corazón pequeño
Y nunca te verás anochecida,
Porque ese Gran Amor que ya es tu dueño,
Te alcanzará la dicha prometida,
Iluminándote con todo empeño.
Nenhum comentário:
Postar um comentário