quinta-feira, 30 de maio de 2013

CUATRO DÉCIMAS DE SOLEDAD


Ando solito chiflando
Con el silencio a mi vuelta
Siento que mi alma disuelta
Su rumbo no va encontrando
Ya me anduve preguntando
De que sirvieron mis huellas
Cuando mis hijos en ellas
No se estuvieron fijando
Ni tampoco divisando
En mi cielo alguna estrella

Es un surco mi camino
Hecho un arroyo desierto
Un tajo en la tierra abierto
Polvorera y remolino
Y yo su fiel peregrino
Que alejarse no consigue
Como a esperar que lo irrigue
Alguna grieta de amor
Para que algo de valor
En la ranura se abrigue

No hay fuente en mis adentros
No tengo con qué regar
Ya está seco el hontanar
Al manantial no lo encuentro
Cada cual tiene su centro
El mío ya lo he perdido
O nunca lo habré tenido
Perdiéndome con engaños
La rutina de los años
Es lo que ha sobrevivido

Me voy solito chiflando
Con el silencio aparcero
Por la aridez del sendero
Que el agua no va goteando
Ya me anduve preguntando
Si al final de ese camino
En algún juicio divino
También solo yo he de estar
Para tener que explicar
De mis hijos el destino

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